Siento mi tardanza en publicar, pero en los últimos dos días se han derrumbado casi los cinco últimos años de mi existencia… No estaba en muy serias condiciones…
Todo esto me ha hecho reflexionar. Y, eso, junto con una grandísima película del Señor Eastwood, salió esto, Mo Cusha.
Mo Cusha
A veces por mucho que nos lo digan y repitan, seguimos cayendo una y otra vez en los mismos errores y sin intentar poner una mínima solución al asunto (como cuando me dicen que deje de fumar…), y es porque estamos cegados, obsesos, o enganchados con un ideal que da vueltas una y otra vez por nuestros obtusos cerebros…
Pero quieras que no, en nuestro subconsciente sabemos que no deberíamos hacer eso, que lo mejor sería poner tierra de por medio, olvidar y pasar página, ya que dicen eso de que cuando se cierra una puerta, se abre una ventana, pues bien, a mi se me abrieron veinte de golpe, y las cerré todas para obcecarme con la maldita puerta cerrada… hasta que me dio en las narices, y no me quedó otra que desistir.
Pero no dolió, el golpe fue hasta placentero, ya que mi cabeza y mi estúpido corazón se quedaron tranquilos, y liberados de esa prisión a la que yo misma me sometí.
Entonces es cuando llegamos al término gaélico Mo Cusha, mi amor, mi sangre…Que bien podría ser un símbolo para todos nosotros, un símbolo de la lealtad, de la amistad, de las relaciones de pareja… De todo. Mo Cusha es eso que todos deberíamos de decir cuando en realidad lo sentimos, cuando en realidad se nos abren esas ventanas, que son todas ellas Mo Cusha, y dejar de aporrear una maldita puerta roída y cochambrosa, desgastada por la deslealtad y la mentira, la falsedad… Esos pequeños Casper que todavía rondan por este mundo.
Yo me siento Mo Cusha para alguien, espero que alguien me vea como su Mo Cusha.
Y de momento, seguiré fumando… Soy feliz :D

A veces solo vemos (o solo queremos ver) esa absurda puerta que no se abre entre todas las ventanas abiertas. Pero es cuando nos dejamos guiar por el corazón y aunque no es muy práctico, al menos estás haciendo lo que te dice el sentimiento.
Si nos guiáramos solo por la razón, siempre hiciéramos lo correcto y no nos equivocáramos, aparte de ser aburrido, tampoco aprenderíamos de los errores.
Ánimo ^^ Un abrazo
Cerrar al fin esa puerta, dejarla atrás, nos produce un gran alivio y unas renovadas ganas de vivir, de sentir.
Un abrazo