Era tarde y la noche nos miraba con sus ojos oscuros… Era noviembre, pero el cristal estaba empañado dado el calor que había en la habitación que ocupábamos, pequeña pero acogedora… Me levanté de la cama dejándote dormir a mi lado, sintiendo como respiras y escuchándote hacerlo… Me encanta cuando estás dormido… Llevo puesta una de tus camisas y camino por la habitación buscando algo de beber y con unos recuerdos en mi mente, tales como que hace una hora supe que volveríamos a hacer el amor, que volverías a perderte entre las sábanas buscando algo más que mi cuerpo ardiente por ti, buscándome a mí, esta noche no se irá nunca de mi vida, tal y como quiero que jamás te vayas tú, pero será imposible…
La imagen que veo me hace sentarme en la silla de enfrente de nuestra cama, nuestro nido, nuestra almohada…las tres de la mañana, y que más dará me pregunto, si contigo el tiempo no importa, sólo importas tú y como estás dormido con el pelo moreno revuelto, me encanta tocarlo con mis dedos…juguetear con él mientras me pides que pare y me abrazas, y el mundo se para, y entonces sé que, otra vez, haremos el amor…
Vibra algo en mi bolso, me despierto sobresaltada, el móvil me digo, me llama el mañana… pero no contesto, pues ahora sólo importa hoy, este preciso momento… Apago el teléfono, y veo en el fondo del bolso un lápiz de ojos, desde luego no me iba a maquillar a estas alturas, desaliñada andando de puntillas con tu camisa, pero cogí el lápiz de ojos y la barra de labios roja, como intentando satisfacer un deseo…
De repente te revuelves, creo que despiertas, pero una vez más tu sueño se ha apoderado de tu cuerpo… y la sábana se mueve para dejar ver tu cuerpo, aquel que tanto deseo, y comienzo a tener calor…
Me acerco levemente a ti, por un momento me pareció que me buscabas en la cama, pero desististe en tu intento de búsqueda, pero puedo observar como parece que sonríes…Y agachada me apoyo en la cama y dibujo con la barra de labios un corazón, cerca del tuyo, para que siempre me tengas a tu lado aunque no te vea… Y con el lápiz de ojos escribo mi nombre dentro, para que jamás te olvides de mí…No es ningún hechizo, quizás tan sólo una estupidez, pero me hace sentir tan bien… No te puedes imaginar lo que te quiero…
Noto como una de tus manos rodea mi cintura de sorpresa, me asusto y acabo riéndome a tu lado en la cama, pero de repente paras, me observas y me apartas el dichoso mechón de pelo de la cara… No sé porqué, pero creo que volveremos a hacer el amor…Volveremos….

Traspasa la pantalla tu detallada descripción. Eso es amor... pasión...
Un abrazo, encantado de pasar por tu blog por primera vez ^^
Tan realista como el amor.
Un sauldo